El otro día, en aquella mañana fantástica en nuestro rincón azul, mientras usaba tu boca después de haberte atado y haberte poseído de todas las formas que me gustan, pensaba qué bien lo estabas haciendo, cómo has aprendido y con qué entusiasmo te aplicabas al placer de tu Amo. Has evolucionado conmigo y eso me satisface no sé si más, pero al menos de otra forma distinta al mero placer del sexo; un gozo más sutil, más profundo y más intimo si cabe. El orgullo de poseer a mi perra y hacerla avanzar como mujer y como persona. Es una pena que no todo el mundo pueda entender esto. Un beso de los nuestros, por ser mi sumisa, por dejarte atar por tu Dueño, por ser como eres.
Tu Amo, Deitannia




