26 junio 2009

De piedra

En lo que concierne a su Amo, tannia{Dei} es una perrita ansiosa. No sólo es "celosona", sentimiento que debo encauzar con disciplina y humillaciones, sino que también se ilusiona con excesiva facilidad cuando le digo que existen posibilidades de un encuentro. Apenas vislumbra el más mínimo resquicio para pasar unas horas con su Amo, mi putilla empieza a maquinar, preparar, imaginar... ¿Qué me pondré? ¿Cómo me usará? ¿Dónde iremos? ¿Qué "juguetes" llevaré? ¿Está bien arregladito mi sexo? ¿Como verá mi amo este kilito de más?

Y yo, que también me muero de ganas de que esa remota posibilidad se materialice, me divierto con todo este ajetreo, imaginando su nivel de ansiedad y tensión, orgullosamente complacido de ser su Amo y la causa de tanto alboroto.

Pero también sé que cuando, por circunstancias imprevistas, tengo que decirle a tannia que un encuentro queda pospuesto, mi tesoro se queda "de piedra". En unos segundos todas esas ilusiones se nos desvanecen y los dos, cada uno a su manera, nos quedamos tristes.

Por eso quería ser yo el que hoy pusiera esta entrada, como reconocimiento a esos afanes que mi sumisa puso en un plan que no ha podido materializarse. Para compensarla, y compensarme, en la medida de lo posible (escaso consuelo serán) van estas palabras, acompañadas de un beso, enorme, de esos que ella sabe, y un achuchón bien apretado.

No te preocupes, perrita. Ya habrá ocasión de desquitarse.

Tu Amo, Deitannia

15 junio 2009

"El negro"

Hace un tiempo que tengo un dildo, al que cariñosamente llamamos "el negro". Hasta hace poco "el negro" y yo teníamos una relación bastante fría y distante, él ("el negro") me hizo daño una vez y yo... le cogí un poco de miedo.

Pero por orden de mi Amo, voy a contar cómo hemos encontrado una buena manera para entrenar mi culo, quitarme ese temor y disfrutar con ello.

Necesitamos un lugar agradable, a mi me gusta hacerlo en la cama, desnuda, con poca luz y una temperatura que sin llegar a sentir frío, sí sientas que los pezones se ponen duros.
También es indispensable una buena dosis de lubricante, un antifaz y lo fundamental: "el negro".
Con los ojos tapados me quedo ya en manos de mi Dueño.

Me hace lamer el objeto como lo hago con su polla para prepararla, lo chupo sacando la lengua como una buena perra, después lo mete en mi boca primero despacio y después...
Es el momento de la primera comprobación. Mi Señor separa mis rodillas, dejándome bien expuesta, y observa si mojo sus dedos cuando los pasa por mi coño. Después... vuelve a jugar con el dildo; esta vez lo mete hasta la garganta y cada vez de manera más brusca.

Segunda comprobación, ahora a 4 patas: mi Amo, con el dedo lubricado, va abriendo el camino de mi culo, ya relajado y deseoso de ser llenado. Un dedo primero, luego el segundo.

-"No dejes de lamer, puta" (las palabras de ánimo siempre ayudan).

Entonces saca el dildo de mi boca, y como con mi saliva no basta, usa el lubricante. Despacio, manteniendo, entrando, saliendo, apretando pero sin forzar y con toda la paciencia del mundo, notamos que "el negro" va entrando en mí. Al poco rato siento como, tras una punzada de dolor, mi culo termina de ceder y se adapta al dildo y ... me gusta.

Sí, me gusta, me encanta saber que cada vez estoy más preparada para el objetivo principal del entrenamiento de mi culo que es recibirle como Usted desea y merece.
Ahhh, se me olvidaba, el entrenamiento tiene variantes, claro. No voy a contarlas todas, eso lo dejo a la imaginación de cada cual, sólo diré la que más me gusta a mi: recibir algún azote de los que mi Amo llama "azotes para Su placer" y que... me permita correrme con "el negro" dentro, como la puta que soy, su puta.
Suya, tannia{Dei}
Espléndida entrada y una muy acertada foto. Confieso que me han complacido tanto como lo hace habitualmente mi perrita. Y no te preocupes, tomo nota de tus preferencias.
Tu Amo, satisfecho y orgulloso: Deitannia

09 junio 2009

La siesta.

Sana costumbre la de descansar después del almuerzo una media horita para reponer fuerzas.
A pesar de ser un caluroso día de junio, en aquella habitación se estaba de maravilla en penumbra y todavía mojados por el baño. Aunque en compañía de mi Amo, me siento feliz en cualquier lugar.
Mi Señor me acababa de usar, la boca o el coño, ahora mismo no lo recuerdo. Lo que sí recuerdo es que me tenía abrazada desde atrás y notaba el calor de su mano en el pecho, cogiendo lo que es suyo, su pecho rozando mi espalda, le sentía respirar.
Necesitábamos un descanso, mi Amo me había regalado un orgasmo, si me portaba bien todavía me permitiría alguno más durante el resto de la jornada.
Allí estaba yo, quieta, sin moverme para no molestar a mi Señor, que descansaba a mi lado. Pero sin lograr dormir.
Habrá quien piense, que a todo se acostumbran las personas, pues bien, yo hay cosas a las que no me acostumbro, y una de ellas es esa, me cuesta dormir cuando Usted está a mi lado (por no decir que me es casi imposible: cuando lo he logrado ha sido por puro agotamiento).
Me gusta esa manera de disfrutar de Usted, de sentirle cerca...
Mmmm... me tenía abrazada, mmmm...
Le adoro, su tannia{Dei}

guauuuu....

Debe de ser este calor, pero ando pensándole a cada rato. Le veo y le siento hasta en mis sueños.
Estas temperaturas hacen que también suba la mía, ¿o será que huelo que vuelve? Estoy en celo y con ganas de que mi Amo juegue con su perra.
Bienvenido mi Dueño.
Su perra tannia{Dei}