Después de una noche maravillosa con mi Señor, llegó un momento muy especial: mi Amo y yo desayunamos con una buena amiga, también sumisa (no diré su nombre, por si no lo desea ...jejeje).Llevábamos tiempo con ganicas de conocernos "de verdad", en directo, y se cumplió. ¡Qué encanto de persona! No puedo negar que estaba nerviosa, pero resultó fácil y de lo más agradable.
Sé que mi amiga hubiera deseado que estuviera su Señor con nosotros, ojalá la próxima podamos pedir 4 cafés.
Para nosotros ha sido un placer, mi niña. De verdad.
tannia{Dei}
tannia{Dei}

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada